31. Capítulo
Mi teléfono suena, lo reviso sin dudar, pienso que es Nicco, pero es mi padre respondiendo tardíamente el mensaje. Ahí me dice que está bien, que está mirando una película, añade lo mucho que me extraña a pesar de habernos visto hace poco. Yo también tengo un hueco por su ausencia. Ya iré mañana a verlo, debo aprovechar, antes de que ingrese a ese lugar.
Le envío mi respuesta, antes de hacer el amago de dejar el móvil en la cama, suena de nuevo, no es papá, sino la llamada entrante de Niccolò