14. Capítulo
—Quince años, ahora tengo veintiuno, ya lo sabe. Mammà me llevó a una consulta, yo no lo acepté, pensé que mi propia familia no me comprendía lo suficiente. Lo que me ocurría siempre fue interpretado como algo imaginario, recuerdo que fui solo a emergencias, el corazón me latía muy veloz, había corrido tan rápido de casa al centro de salud que no podía respirar. Pero un médico me atendió y dijo que no tenía nada, que debía recuperar la calma. Volví a casa insatisfecho, seguro de que ese hombre n