Capítulo 64 – Una nueva vida
El amanecer se filtraba suavemente por las cortinas de la mansión Montenegro. Los primeros rayos de sol iluminaban la habitación, bañando todo con una luz cálida y acogedora. El peligro había pasado. Ricci estaba muerto. La pesadilla había terminado. Sin embargo, en el interior de Isabela, las sombras aún persistían.
Se despertó sobresaltada, con la respiración agitada y el corazón latiendo desbocado. La pesadilla la había arrastrado de nuevo al abismo de su miedo.