Capítulo 22: Reflejos de deseo
Isabela no entendía lo que le pasaba. La presencia de Gabriel comenzaba a resultarle adictiva. Su simple cercanía le erizaba la piel, y cuando la tocaba...
Sacudió la cabeza, tratando de alejar esos pensamientos. No. No podía estar enamorándose de él.
Pero ¿qué otra explicación había?
Gabriel la estaba dominando en todos los sentidos.
Esa noche, Gabriel tenía otra cena importante y, como siempre, Isabela debía acompañarlo. Esta vez, él había elegido su vestido: un