Capítulo 68 – Entre sombras y caricias
La noche había caído sobre la casa en la playa. El sonido de las olas rompiendo contra la orilla era el único testigo del momento que compartían. Gabriel e Isabela estaban en la terraza, con una copa de vino en la mano, disfrutando del silencio y de la cercanía sin presiones. El suave vaivén del mar y el aroma salino llenaban el aire, creando una atmósfera de calma que contrastaba con las turbulentas emociones que aún latían en ellos.
Isabela, con la vista