Capítulo 35 – El golpe del destino
El viento soplaba fuerte aquella tarde. Isabela caminaba por la calle, abrazándose a sí misma para protegerse del frío. Había salido solo por un momento, necesitaba despejar su mente. Desde que había regresado con Gabriel, su vida se había convertido en una montaña rusa de emociones. Lo amaba, sí, pero aún le costaba aceptar todo lo que habían vivido.
Su mano se posó instintivamente en su vientre. Saber que estaba embarazada lo había cambiado todo. Por primera