Capítulo 79 – De vuelta a casa
El sol caía lentamente en el horizonte cuando el coche negro de Gabriel atravesó los enormes portones de la mansión Montenegro. Isabela, aún algo débil, miraba por la ventana con una mezcla de emoción y cansancio. Después de días en el hospital, volver a casa se sentía como un sueño.
-Bienvenida a casa, Bella -susurró Gabriel, apretando su mano con suavidad.
Ella sonrió, aunque el agotamiento se reflejaba en sus ojos. En su otro brazo, sostenía al bebé, envuelto e