Capítulo 78 – Entre la vida y la muerte
El instante de felicidad se rompió en mil pedazos cuando los ojos de Isabela se cerraron de repente y su cuerpo se desplomó.
-¡Isabela! -Gabriel gritó con desesperación, reaccionando instintivamente para coger al bebé de sus brazos antes de que cayera.
El pequeño lloraba, pero Gabriel solo podía mirar con horror cómo el cuerpo de su mujer se volvía inerte en la cama.
-¡Ayuda! -rugió, su voz llena de pánico.
Los médicos y enfermeras corrieron hacia ella, a