Malú
Respiré hondo, intentando relajarme, así que decidí meterme un rato en la piscina, para refrescar literalmente mi hirviente cabeza.
Me puse una bata y salí de la habitación, bajé las escaleras y me dirigí a la cocina por la parte trasera de la piscina.
Me quité la bata, me puse sólo la lencería y me zambullí en la piscina, nadando hasta el otro lado... Me apoyé en el borde de la piscina y me metí. Cuando me levanté Enzo me observaba sentado en una silla al fondo del jardín, me asusté e int