Malú
Cuando salía con las manos en alto, oí tres disparos... se me desorbitaron los ojos, me volví e Isabela estaba paralizada... Caí al suelo al instante sin fuerzas.
- No!", dije en voz baja, dejando que las lágrimas corrieran por mi cara.
De repente oí el ruido de unos coches que llegaban rápidamente... unos hombres vestidos de negro y armados bajaron de los coches y entraron corriendo en la mansión, corriendo hasta Isabela y agarrándola y quitándole la pistola de las manos. Pero ella tambié