LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 15. Una masacre
LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 15. Una masacre
Que su esposa amada lo hubiera pateado en las pelotas no era lo peor del mundo, en el fondo sabía que había estado tentando al destino con todo lo que la había provocado. La mecha de aquella mujer era excesivamente corta, y verla estallar como un barril de dinamita le había puesto el puto ego por el cielo en un segundo, porque eso significaba que ella lo estaba celando y en serio.
Lo que no sabía era por qué su inconsciente lo estaba traicionando así