PEQUEÑA REBELDE. EXTRA.
PEQUEÑA REBELDE. EXTRA.
Ni siquiera valía la pena discutirlo: la señora Gabriella Wallis era una mujer de temer. Pero la señora Gabriella Wallis con dolores de parto era algo así como el dragón de aquel colgante que no se quitaba.
—¡Rangeeeeeeeerrrrrrrrr! —gritó cuando una de las últimas contracciones la hizo apretar los puños hasta que los nudillos se le quedaron blancos.
Y junto a ella su flamante... adorado...
—¡¿Cuándo carajos te vas a casar conmigo?! —reclamó y Ranger a su lado puso los oj