Micael siempre fue un niño tranquilo, en su niñez casi no habló, solo Alessandro logró estar cerca suyo, el pequeño susurraba cosas al oído de su hermano y éste ordenaba lo que el pequeño pedía.
Lo que el líder Italiano no imaginó es que Micael, que había tenido siempre una fuerza admiración por él, ahora, quisiera matarlo.
(…)
—¡Está despertando!
Luca se acercó a Micah para apretar con mas fuerza el nudo que ahora ataba sus manos a la espalda. Éste trató de zafarse inútilmente.
—Te s