⸻
—Alessandro, tengo información: Micah ha vuelto.
El Italiano no contestó de inmediato. Se quedó en silencio, la vista fija en el suelo, las manos entrelazadas sobre la mesa. Sus facciones se endurecieron poco a poco. No necesitaba decir nada: estaba procesando, calculando, conectando las piezas.
Micah. Su hermano menor. El mismo que se había largado con Francesca, con la prometida de su peor enemigo. No solo fue una traición familiar. Fue un golpe directo al orgullo, a la organización, al res