Ronan
Conduciendo hacia la clínica, mis manos aprietan el volante más de lo necesario.
Estoy ansioso por verla.
Aunque me repita que no vine por eso.
Mentira.
Vine por ella.
Siempre es por ella.
—¿Cómo está, Eric? ¿Ya despertó? —pregunto apenas cruzo la puerta, intentando que mi voz suene neutral.
No lo logro del todo.
Eric me observa un segundo antes de responder.
—Intentó abrir los ojos hace un rato, pero volvió a caer. Ahora está profundamente dormida. Su cuerpo lo necesita.
Asiento, pero mi