Lee mi nota… y suelta una pequeña risa.
No es burlona.
Pero tampoco es suave.
—Bueno… —dice, alzando la libreta—. Esto es corto y directo. Me gusta. Aunque lo de dulce… no tanto. Digamos… corto y pesado.
Levanta la vista hacia mí, con una chispa curiosa.
—¿Tarta de chocolate? No soy mucho de azúcar… pero quizá pueda añadir algo al menú de mi bar.
Asiento.
Indiferente por fuera.
Por dentro… juzgando un poco.
Porque, sinceramente…
desconfiar de alguien que no ama el postre me parece bastante lógi