Al oír el análisis de Tadeo, Dante y Mario se cubrieron la boca con asombro.
—¿Entonces Andrea le puso los cuernos a Miguel?
—¿Miguel fue engañado por Andrea?
Ambos enfatizaron sus palabras, con expresiones de absoluta incredulidad.
Un momento después, cuando Julieta se dirigió hacia el grupo de mujeres, Miguel caminó hacia los tres amigos.
Tadeo instintivamente guardó su teléfono, mientras Dante y Mario, incapaces de disimular su sorpresa, miraron incómodamente hacia otro lado.
Notando inmediat