De lo contrario, Andrea estaría furiosa. Llevar a un desconocido a casa podría haber sido extremadamente peligroso.
Andrea continuó con paciencia: —¿Y entonces? ¿Por qué dices que tienes problemas?
—Pues que ya casi es de noche y sigue durmiendo como un tronco, sin señales de despertar. ¿Crees que podría estar en coma? ¿Debería llevarlo al hospital? ¿No me harán responsable, verdad? ¡Él fue quien insistió en beber!
Andrea no sabía si reír o llorar.
Miró a Vicente, quien tenía una ligera sonrisa