—El dinero realmente no es el único estándar para medir el amor, pero sí es un estándar necesario. Sin embargo, los sentimientos entre mi novio y yo no necesitan medirse con dinero.
Al escuchar esto, todos empezaron a hacer alboroto.
—¡Ay, mira cómo habla nuestra gran belleza! Eso nos da aún más curiosidad. ¿Qué clase de hombre puede tener a nuestra gran belleza tan enamorada?
—¿Quién dice que no? Recuerdo que en aquellos tiempos muchos chicos se desvivían por conquistar a Luciana, pero ninguno