Que Luciana tenía mal genio era algo que todos sabían. Desde la universidad, Luciana era una persona que no podía ocultar sus emociones, si algo la molestaba explotaba en el momento.
Ahora que la vieron enojada, todos los demás bajaron la cabeza a comer sin decir nada.
Viendo esto, Inna esbozó una sonrisa fría.
—Luciana, ¿qué quieres decir con eso? Yo también tenía buenas intenciones, quería que tu novio comiera más, ¿cómo es que mi buena voluntad la tomas a mal?
Al escuchar esto, Luciana resopl