— Andrea tiene razón. Solo vamos a comer, no deberíamos darle tanta importancia a esta familia de mezquinos.
— Exacto, simplemente podemos ir a otro lugar.
Si Miguel y su familia no hubieran aparecido para causar problemas, cambiar de restaurante no habría sido mala idea. Pero ahora que la situación había llegado a este punto, irse significaría darles la satisfacción de ganar. Normalmente Vicente no era alguien que buscara confrontaciones, pero hoy no estaba dispuesto a ceder.
Con este pensamien