Él podría haberle dicho directamente. Pero eligió hacerlo de esta manera.
Luciana sentía como si su amor propio hubiera sido golpeado.
Salió del restaurante y la brisa en su rostro la hizo despertar un poco.
En ese momento, a través de su visión borrosa por las lágrimas, creyó ver la figura de José corriendo hacia ella.
Llevaba un traje, algo poco habitual en él.
Normalmente prefería ropa deportiva o casual, y su pelo, que era corto, no solía arreglarlo mucho.
Pero hoy se notaba que se había pei