En la pantalla comenzaba a mostrarse imágenes de las heridas grandes y pequeñas que sufrió la chica después de ser agredida, así como el informe médico de las lesiones.
Cada foto, cada escena, era suficiente para hacer que todas las mujeres presentes fruncieran el ceño y apretaran los puños.
Andrea incluso apretaba los dientes con furia.
Fue entonces cuando Nora finalmente tomó la palabra.
—Lo que acaban de ver todos ustedes, presumo que no necesito explicarlo, pues todos lo entienden claramente