Por fin Julieta pudo respirar aliviada.
Parecía que la medicina era bastante efectiva. Si Ximena volvía a tener un berrinche, le daría esta medicina.
En los próximos días, cuando tuviera tiempo, iría a la farmacia a comprar más dosis.
Había visto antes cómo Andrea atendía a Ximena.
Fue hace unos años, cuando Ximena estuvo hospitalizada por una cirugía de apendicitis.
Aunque no era una operación importante, hizo que Andrea pasara varias noches sin dormir.
La familia tenía medios para contratar un