Celine;
—¿Qué? —alfa Daemon parecía confundido.
Me froté la cara con las manos, tratando de calmar mis nervios. Sentía como si me hubiera despertado y hubiera elegido la violencia hoy.
—Quiero decir, alfa Daemon, no quiero hacer nada que pueda arruinar mi relación con mi esposo. Lo amo —dije rápidamente, corrigiéndome, aunque no era necesario.
Debería saber que estar enamorada de alguien y luego ser traicionada de esa manera impide que una persona sienta algo por él.
—Puedes decirlo mil veces,