Hazel caminaba junto a Maya, observando todo a su alrededor en el castillo. Tenía que admitir que era un lugar hermoso. Pero incluso con la alegre charla de Maya y el movimiento constante, no podía deshacerse de la sensación de inquietud en su interior.
—Pareces distraída —dijo Maya, mirándola con curiosidad.
Hazel forzó una sonrisa.
—Solo estoy intentando asimilar todo —respondió, observando la lujosa decoración y los tapices.
—¿A qué te dedicas? Yo aún estoy en la universidad y también modelo