La risa de Hazel llenó el aire mientras se deslizaba en el lujoso auto junto a Noah, con los ojos brillantes de alegría. "¿Te encanta sorprenderme, verdad?", bromeó con voz ronca y juguetona.
Los ojos de Noah se arrugaron en las comisuras mientras sonreía, sin apartar la mirada de la de ella.
"Esto es solo el comienzo, mi amor", dijo con voz baja y ronca, provocándole escalofríos.
El corazón de Hazel dio un vuelco al mirarlo a los ojos, sintiendo que se ahogaba en su profundidad. Reconocía esa