Noah regresó a la casa de la manada, sus pasos resonando en el pasillo mientras se dirigía a su habitación.
Entró al baño, buscando un respiro de los acontecimientos del día. La ducha fría fue un bálsamo para su cuerpo y mente cansados, disipando la fatiga y la tensión acumuladas.
Mientras permanecía bajo el chorro revitalizante, cerró los ojos y sus pensamientos comenzaron a aclararse. El estrés y la ansiedad de ser Alfa, sumados al impacto emocional del regreso de Lucas, se desvanecieron lent