Se vio a Hazel salir del camerino con Maya.
"Estoy nerviosa... Nunca he sido modelo", murmuró Hazel.
Maya sonrió con dulzura y le apretó la mano. "¡Lo harás genial, hermana! Sé tú misma y diviértete. ¡La cámara te adorará!".
Al entrar al set, Hazel se quedó boquiabierta. El estudio era elegante y moderno, con un enorme equipo de cámaras e iluminación instalado en el centro de la sala. Un equipo de estilistas, maquilladores y fotógrafos se afanaba en los preparativos para la sesión.
El director,