«No juegues con fuego...» Pensó ella.
Al principio Helena jugueteó con él para molestarlo. Pero al ver que las cosas se estaban calentando demasiado. Trató de mantener la calma, solo por la presencia del chofer.
No tardaron mucho tiempo cuando llegaron a un helipuerto, la plataforma estaba suspendido sobre la orilla del mar. Abordaron un helicóptero. Los nervios se le congelaron durante el ascenso, pues fue la primera vez viajando en esa cosa. Pero aquel miedo fue opacado por el hermoso paisaje