—No vuelvas a tocarme —dijo con rabia—, y no tengo nada qué hablar con la mujer que me abandonó. Yo tenía cinco cuando mi padre me dijo que tú te habías ido y te habías largado con él —dijo señalando a Sam—, ¿Cuántos años tenía Ángela? A penas tres, yo cuidé de ella como una madre lo hace y a penas era un bebé, la alimentaba, la mimaba, cuidaba de ella cuando se enfermaba mientras que para mí nunca hubo tiempo, en cambio tu ¿qué hacías? ¡Acostarte con esta bestia mientras tus hijas pasaban trab