Rick vio las lágrimas de su luna y sintió que su mundo se estaba volviendo nada, solo por esa mirada en su rostro. Niega antes de intentar darle un poco más de comer, pero cuando no lo consigue, decide rendirse, al menos por ese momento.
— ¿Quieres hacer alguna cosa? — la chica lo miró — ¿Quieres ver la tele?, jugar con tu hija, quizás…
La mujer negó, señaló con sus ojos hacia el techo y Rick resopló con disgusto mientras alejaba todo de la mesa para luego tomarla en brazos. El tenerla tan cerc