— No tienes que ir ahí, Raquel, no es una buena idea.
Melissa trató de detener a su hermana mientras ella trata de que su cuerpo no duela tanto al caminar, el vestido negro que cubría prácticamente todo su cuerpo solo dejaba a la vista el cuello algo magullado que cubrió con una bufanda.
— Quiero ver que realmente… Que realmente está muerta, no podría dormir en paz si no lo hago.
— Pero necesitas cuidar de Amaya, los doctores dijeron que debías cuidarte, tu bebé…
— Estoy bien, iré en un auto y