Capítulo 24 : Su alfa abrazándola, cuidándola y protegiéndola.
La loba que corría emocionada sobre la nieve no podía negar que aquello se sentía mucho mejor de lo que recordaba, la chica sonrió feliz mientras su loba corría de un lado a otro, incluso ignorando la mirada del alfa que se mantenía simplemente sentado en una de las rocas a un par de metros de ella.
«¿Por qué no subimos ahí?»
La voz hizo a Melissa mirar hacia la roca, las patas se hunden en la nieve mientras la loba sentía la calidez moverse por el interior de su cuerpo. La muchacha lamió un po