Forest miró a la mujer a su lado en la cama, la piel pálida ligeramente marcada por unos besos hizo que Forest se sintiera mucho más feliz de lo que esperaba. Miró hacia la nieve que seguía cayendo fuera de casa. Salió de la cama antes de caminar de regreso a la planta baja de la mansión.
— ¿Ahora si puedes dedicarme un poco de tiempo?, alfa.
Forest cerró sus ojos antes de mirar a su cuñada, la mujer que únicamente vestía una bata de dormir, trató de algún modo de intentar que le bajara la mira