Pov Amaya.
Sus manos fueron a tocarme de nuevo mientras asentía con la cabeza.
Las volví a apartar de un manotazo y comencé a retorcer el top.
Me acerqué más a él, mis senos desnudos antes su mirada.
Tragué con fuerza al ver su boca yendo a uno de mis pezones, pero rápido enrollé la tela en su cuello.
Él comenzó a aferrarse a ella, intento zafarla.
Levantó mi cuerpo y lo estrelló contra el mueble donde cayeron cosas haciendo estruendo en la habitación.
Seguí apretando con toda la fuerza