Pov de Amaya
Me quedé viendo al lobo frente a mí, recordando que él me trajo hasta aquí.
Él me observó mientras empezaba avanzar dando la vuelta.
Hasta que, de pronto, se lanzó contra mí con sus garras extendidas que apenas pude esquivar, pero logró rasgar mi antebrazo.
Si no cargara este traje, posiblemente ya no tuviera un brazo.
Saco de nuevo mis espadas y espero a que él vuelva a atacarme. Y así lo hace.
Se abalanza sobre mí, golpeando y mordiendo, mientras yo solo me defiendo. No es