—¿Sabes? Algo que me llama la atención es… ¿cómo un Alfa tan poderoso como tú fue maldecido de esa manera? —dijo Adalet, acercándose lentamente a Zefor—. Una maldición tan elaborada, tan difícil de romper, hecha por un brujo poderoso. ¿Qué cosa tan terrible hiciste para recibir esa marca m@ldita?
—Mis asuntos no son de tu incumbencia, Luna —respondió él fríamente, sus ojos dorados brillando bajo la luz del atardecer que entraba en la habitación, observándola con un aire amenazante.
—¡Me i