Capítulo 33: Mi tiránico esposo.
>>> Adalet:
«¡No, Adalet!»
Resonaba la voz de mi loba, Lala. Una y otra vez me decía que no lo hiciera, pero… ¿Qué otra opción tenía?, este tiránico Rey Alfa me dejaba claro que no mentía, que tenía mucho poder y no dudaría en utilizarlo para obtener lo que quisiera.
Sí. Estaba harta de que busque todo a las malas, pero…
—¡AAY! —mis pensamientos fueron abruptamente interrumpidos, cuando él se levantó y me cargó con una facilidad absurda.
—¡Nos vamos a divertir un rato, Luna! —sonó con ar