Evelyn
No sé qué me despierta exactamente.
Tal vez es el viento, que suena como si algo lo empujara. O tal vez es esa sensación horrible de que algo… algo no está bien.
Me incorporo en mi saco de dormir y me froto los ojos. Leonard duerme a mi lado, su respiración tranquila, su brazo extendido como si me buscara incluso dormido.
Pero yo ya no puedo seguir ahí acostada.
Salgo de la tienda con cuidado de no hacer ruido. El aire de la madrugada es frío, pero no es eso lo que me eriza la piel. Hay a