Evelyn
Una vez los planes para la mañana siguiente quedan listos, todos nos vamos a descansar con el corazón hecho un nudo.
La tienda de campaña está en silencio, salvo por la respiración tranquila de Leonard a mi lado. La lona se agita con el viento suave de la noche, y afuera el bosque parece contener el aliento.
Pero yo no puedo dormir. No cuando sé que mañana vamos a poner en riesgo a Alex. Otra vez. Por mí.
—No estoy de acuerdo con esto —susurro, dándome la vuelta en mi saco hasta quedar f