Evelyn
No sé cuánto tiempo ha pasado. No tengo manera de contar los días.
No me dan comida seguido, no hay luz en la celda y no me dejan salir para respirar aire puro ni una sola vez al día.
De hecho ahora mismo no tengo una certeza de si es de día o es de noche y ciertamente eso tampoco me importa, no lo hace porque lo único que mi cerebro puede procesar ahora mismo es el dolor y el agotamiento.
El dolor es una constante. Mi cuerpo entero arde con cada respiración y mi piel se siente demasiado