Capítulo 88: Instinto contra razón.
No te resistas, sabes que lo deseas, deseas a tu igual entre tus piernas, deseas ser tú la que sea tomada con violencia, la que reciba su semilla dentro, no esa mujer con la que te ha traicionado.
— ¿Quién dijo eso? — cuestiono Génesis mirando en todas direcciones, la había escuchado, una voz masculina y cavernosa hablándole y diciéndole cosas repugnantes.
El dolor había pasado, y Génesis, atemorizada, corría con desespero de regreso al interior de la mansión Montefeltro, de regreso a Artem, el