Capítulo 104: Con crueldad.
El camino que tenían por delante, parecía demasiado sinuoso. Los rostros de los jóvenes cazadores, parecían demasiado cansados, apenas habían dormido pocas horas, y la marcha de Nicanor no parecía tener la intención de detenerse. Niccolo se sentía mental y físicamente agotado, y con los pasos de Leopoldo Montefeltro detrás de ellos, aquella marcha apresurada parecía no tener fin.
Su cacería había comenzado a buen ritmo, sin embargo, los rumores sobre lo que estaban haciendo se habían esparcido,