Capítulo 36. Irrespetuosa y desobediente
Los ojos de Selene se dirigen al sillón y nota una figura enorme sentada en él. Connor gruñe en voz baja antes de susurrar, mirando fijamente hacia ella. Sus ojos brillan de un tono naranja en la oscuridad. Selene cierra la puerta con la cabeza en alto.
—Ven aquí, Selene —la voz de Connor es tan fría que Selene puede sentir dentro de su pecho el enfado de su compañero, pero ella también lo está, él no es capaz de escucharla y creer en ella.
—¿Por qué debo ir allá? —Mantiene su posición firme e