Clara
El aire helado me cortaba los pulmones como agujas invisibles mientras corría. Cada bocanada me quemaba por dentro, y aun así, no me detenía. No podía hacerlo. Ese sería mi final...
El bosque frente a mí era un laberinto blanco, cubierto por una capa de hielo que crujía bajo nuestros pasos. Los árboles desnudos parecían gigantes congelados, sus ramas extendidas como brazos que querían atraparme.
Caleb corría a mi lado, o al menos eso intentaba. Su respiración era irregular, sus pasos pes