En cuanto entro, su cabeza está baja frente a varios papeles que parecen planos, pero en cuanto se da cuenta que soy yo, su cabeza se alza y me observa con curiosidad.
-Angi... ¿ocurre algo? Hueles a mi padre.
-Sí, estuve en el lago hablando con él, y de hecho, tú y yo tenemos que hablar.
Parece desconcertado momentáneamente, hasta que parece caer en lo que estoy refiriéndome y suspira.
-Sí, supongo que sí.
-¿Qué estás mirando? Parece importante.
-Son planos de terreno.
Toma un papel más