Luego de asegurarle a Anthea que estaría a su lado, la mandé a casa a descansar, pues la transición es dolorosa la primera vez y te deja agotado por el esfuerzo físico que realmente implica. Llamé a Nina y le dije que estaba en camino, que cuando llegara le explicaría todo por el tema de mi retraso y cuando entré en la casa, no se despegó de mí hasta que cumplí.
No era nada grave, sin embargo, el que ella haya confiado en mí para algo como esto, que haya acudido a mí, que se pusiera en mis man