Un fuerte grito escapa de la joven y ese es el escopetazo de salida de la transición, su cuerpo empieza a ponerse rojizo mientras el peso del dolor la hace caer al suelo y su madre corre hacia ella, aunque a una distancia prudencial, pues en la agonía que causa el primer cambio, podría hacer que la lastime sin querer.
Verla cómo se retuerce, cómo grita y su cuerpo cambia poco a poco, estirándosele el cráneo, el encorvado de su espalda hasta que es obligada a quedar sí o sí a cuatro patas, incl