Lyon ansiaba recostarse junto a Aysel, así que subió corriendo las escaleras, abrió la puerta de su habitación, pero se llevó la sorpresa que ahí no estaba ella, aún estaban las pertenencias de Radolf y sobre todo su olor.
Iba a preguntarle por medio del enlace donde estaba, pero no fue necesario, pronto escuchó su voz afligida, solo tuvo que dar dos pasos atrás y abrió la puerta de la habitación que había sido de ella cuando llegó a vivir a la casa.
Al entrar lo único que pudo sentir a Aysel s